El pasado jueves 08 de enero tuvimos en nuestro Club de Lectura el libro Entre limones de Chris Stewart.
En esta ocasión, elegimos una historia sin demasiadas aristas, que nos llevase del universo británico al de las Alpujarras, ni más ni menos. Que nos conectase con la tierra y sus secretos.
Este libro, el tercero de los que hemos leído, escrito también en primera persona, y como Ni de Eva ni de Adán, autobiográfico, nos trae la mirada de Chris Stewart, un todoterreno de la vida, músico, esquilador, trotamundos, escritor…
Un libro de lectura fácil, escrito en tono ligero y con flema británica. Esta historia incluye un alto contenido de autocrítica que la hace resultar interesante, a veces recuerda a Mi familia y otros animales, de Durrell.
Con una estructura que tampoco tiene mayores filigranas, va desmenuzando, en capítulos cortos, la historia de su día a día, dejando el mayor peso al contenido, a las relaciones interpersonales y a la relación entre las personas y la naturaleza.
De hecho, la naturaleza es una protagonista más de la historia, y el choque entre culturas también.
Una historia optimista que, como las dos anteriores, ha suscitado grandes afinidades y también algunas críticas detractoras, tal y como le pasa también al chocolate o al jamón serrano.
Opiniones del grupo
ALGUNAS OPINIONES DEL GRUPO SOBRE ENTRE LIMONES:
Una excursión a la España rural profunda. Una manera de conocer esa parte de nuestra tierra desconocida por muchos, acercando al lector la forma de vida de sus gentes. Amable, divertida, fácil de leer.
No recomendaría este libro, lo he leído por el compromiso con el grupo. Pero también me ha venido bien leerlo en este momento, por la sencillez, y finalmente me vi tratando de encontrar los puntos positivos y me alegré de llegar hasta el final.
Me ha parecido un libro muy sencillo de leer. Agradable y ameno. Me ha recordado a La tesis de Nancy, un libro que me mandaron leer en el colegio y que también me gustó mucho, aunque es verdad que el choque cultural no es el mismo.
El personaje de Sidney es encantador, y el de Isola, un puntazo. Su definición de Cumbres Borrascosas y de la literatura de las hermanas Brönte es una fantasía.
